A LA H. JOAQUINA GÓMEZ LOMBA
Segovia, 5 abril 1902 MF II 103. No autógrafa.
Escrita por Ángela Cipitria y firmada por la M. Cándida Al dolor que experimenta la M. Fundadora cuando fallece una Hermana, se sobrepone el consolador sentimiento de una muerte santa y el positivo recuerdo del testimonio dejado con su vida. La vemos también interesarse por la vocación de una joven aspirante, sufrir con los sufrimientos de sus familiares, y recomendar la conveniente prudencia en la manera de comunicar a la madre de una novicia que ve retrasarse, de momento, su profesión, las circunstancias que han motivado este retraso.